Un monumento de acero para Travis.

En cualquier día normal, Travis Church solía jugar fútbol o andar en bicicleta por su barrio. Era un niño normal, feliz y divertido, de 8 años de edad, que encontró alegría y belleza en las cosas pequeñas, pero su vida cambió drásticamente en un abrir y cerrar de ojos.

El padre de Travis, Bryan, dice que su esposa Tammy notó que algo estaba mal cuando Travis empezó a tener constantes dolores de cabeza. Lo llevaron al médico que hizo algunas pruebas pero no encontraron nada.

Un día en Diciembre mientras decoraban su árbol de Navidad, Travis dijo que no se sentía bien y se acostó. Alrededor de 30 minutos más tarde, Travis sufrió un derrame cerebral masivo y fue llevado al hospital. A partir de ahí, Travis fue trasladado al Doernbecher Children’s Hospital en Portland, Oregón, y ahí fue cuando descubrieron las noticias devastadoras que destrozarían el mundo de sus papas. Travis fue diagnosticado con cáncer de cerebro y columna vertebral. Los médicos entraron y eliminaron una parte del cáncer, pero eso no fue suficiente para salvarle la vida.

Travis luchó valientemente por su vida durante los próximos tres años. La mitad de su cráneo tuvo que ser removido debido a la hinchazón en su cerebro, sufrió más de un millón de convulsiones, tuvo que vivir constantemente en el hospital. No podía disfrutar de sus comidas favoritas o deportes, y pasaba mucho tiempo en el hospital. Después de una dura batalla de 3 años contra su cáncer, Travis falleció a los 11 años en el Día de la Madre.

“Travis era un niño increíblemente dulce y amable que nunca se quejaba”, dice Bryan.

Bryan dice que su hijo estaba más centrado en ver la belleza en su vida y estar agradecido a pesar del dolor que sufrió todos los días. De hecho, Bryan dice que las últimas palabras de Travis fueron “gracias”.

“Siempre parecía encontrar una manera de hacer que las cosas funcionaran con amor”, dice Bryan.

Bryan es un fotógrafo profesional que capta muchos momentos hermosos a través del lente de su cámara. Tuvo que poner su carrera en espera mientras cuidaba a su hijo. Todos los días tomaba alrededor de 30 minutos para preparar los medicamentos para Travis. Bryan y Tammy hacían constantes viajes al hospital, supervisando el cuidado de su hijo.

Después de que falleció Travis, Tammy y Bryan estaban abrumados por el dolor. Adicionalmente la muerte prematura de Travis no era la única tragedia que enfrentaba esta familia en ese momento. La vida les había dado un golpe devastador tras otro. Bryan dice que en un periodo de dos años, el padre biológico de Travis murió de cáncer, un amigo fue asesinado, el padre de Bryan falleció y poco después de que murió Travis, su madre sufrió un golpe masivo y no se recuperaría. La devastación insoportable dejó el bienestar emocional de Bryan en piezas. Se metió en un lugar oscuro y trató desesperadamente de encontrar paz.

Mientras trataba de encontrar la normalidad en su vida, encontró la manera perfecta de honrar la memoria de su hijo Travis. Bryan decidió construir un lugar donde podría recordar a Travis.

Llamó a varias empresas y comenzó a recopilar información sobre la construcción de una edificación prefabricada, y la primera persona con la que habló fue con John Deere, Gerente Nacional de Ventas de SteelMaster.

“Él me dio información de que esperar en mi búsqueda de este tipo de instalación en el mercado”, dijo Bryan.

John no estaba al tanto de la situación, pero trató a Bryan como lo hace con cada cliente, con respeto.

“Otros eran tan agresivos y groseros conmigo”, dice Bryan. “A John Deere le importaba educarme de las estructuras SteelMaster y como estas podían servirme y los otros solamente trataban de venderme algo.”

El proceso se había vuelto muy frustrante para Bryan. Intentar hacer frente a todo al mismo tiempo que asumir este nuevo proyecto fue un reto inicial para él, pero él estaba decidido a seguir adelante.

Durante los últimos momentos de Travis le hizo una petición especial a su papa. Quería asegurarse de que no se le olvidara, y Bryan tenía la intención de cumplir esa promesa.

“No quería renunciar a hacer este proyecto para mi hijo Travis”, dice Bryan.

Él dice que el acercamiento con John es lo que lo convenció para continuar su viaje a pesar de lo que él estaba pasando.
“Parece que todos en SteelMaster querían que haga este deseo realidad que solamente tratar de hacer una venta”, explicó Bryan.

Bryan está en las primeras etapas de construcción de su edificación. Él planea hacer de este garaje de acero un lugar donde pueda disfrutar de los hermosos recuerdos que creó con su querido Travis y su manera de compartir su amor por la belleza con el mundo. Él planea separar las cenizas de Travis en la cimentación antes de que el primer arco sea instalado. Una vez que el edificio se haya levantado, Bryan dice que a lo largo de las paredes mostrará imágenes grabadas de Travis y los que impactaron mucho su vida mientras estuvo aquí.

“Este garaje es nuestra memoria de nuestro hijo “, dice Bryan.

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